Click Pausa
Después de ver una película con metáforas tan sencillas pero importantes, me di cuenta que no es sólo detenerse y pensar qué es lo que se está viviendo, puesto que hoy en día no es sólo vivir un presente. Siempre he sido partidaria de mirar el pasado para así poder analizar el presente y por qué no respirar en un futuro, pero a veces es tan difícil, miles de ocupaciones que no dan tiempo para verse al espejo y fijarse en las ojeras del cansancio, miles de pensamientos revueltos que sólo te permiten fijar las ordenes porque sabes que de eso depende la economía familiar; miles de cosas en el mundo de un hombre que siempre piensa que su vida seria mejor si no hubiese hecho esto o aquello, mundo en un hombre sin esperanza, mundo donde jamás se podrá dar Click pausa.
Pero por qué pausa. Considero que así tendríamos un momento de quietud para pensar, un momento para analizarnos a nosotros mismos y actuar autónomamente en la sociedad, esta que por razones ajenas nos tiene un ciclo de vida ya definido, que genera leyes para domarnos y no para apoyarnos, cómo contrariar algo tan definitivo como esto, cómo contrariar una ciudad donde descansar implica ser pobre y la felicidad cuesta más en lo material que en el crecimiento del ser.
Solución, casi siempre se inclinan por ser utópicas y efímeras, pero de que se pueden hacer se pueden, por qué no gritar y sacar el estrés que produce el transmilenio, por qué no criticar a esos políticos que nos mienten, por qué no ir al museo en hora de almuerzo, por qué no romper la rutina y recordar que somos humanos, que por tanto tenemos necesidades, tenemos tristezas, miles de factores que nos llevan a la búsqueda de nuestra verdad, quién quita que seamos un pensamiento en bruto y por eso nos tienen archivados, o por qué no romper el esquema de felicidad monetaria para pasar a una felicidad donde lo anormal sea nuestro futuro sin el miedo de ser propios y no fetiches de jueces y demás normas sin vida.
Fuente: Película Click perdiendo el control.
Futuro, presente ¿Dónde estamos ahora?
Paulatinamente el hombre ha generado en su ambiente una digestión constante, ya que la preocupación del presente no permite que su tiempo se ocupe por crear un futuro tangible en su vida, la actitud positiva a veces es tan difícil de conseguir en un mundo donde las hermosas utopías son estigmatizadas y los sueños maltratados por una contratación de tiempo que no solo impide pensar, sino que nos ilustra para ser máquinas, en este caso nosotros como salvación qué podríamos aplicar…
¿Pensar que el bien llega tarde pero llega; es una de las actitudes que deberíamos proponer en nuestros minutos de autonomía, qué más futuro que el que construimos ahora, de pronto es ir contra la corriente, se sabe que esta tiene más fuerza y que nos hará caer, pero qué importa, tengamos actitud positiva, la posibilidad de saber que se puede nadar en contra y que la meta no es meta si no se mantiene es nuestro deber? según el video, según el autor, pero ¿Según nosotros?
Qué tipo de metas podemos aspirar ahora, tal vez sólo nos queda mirar adelante, respirar profundo, por favor sin contaminarse demasiado y despertar, nadie nos debería manejar con consejos que atentan con nuestra inteligencia acaso ¿Nunca pensaremos como seres individuales? Qué mejor que ser autónomo y llevar un espirito universal en nuestras venas que permita el conocimiento puro de los objetos; que si nos tenemos que caer pues que nos caigamos, el problema de este tipo de dilemas es que el hombre no se pone problemas, no se complica la vida, tal vez por eso estamos en la era del facilismo, en la que todos tenemos todo y que el dinero es una preocupación efímera y malévola como manejo de nuestras mentes. Los problemas no son problemas hasta que no se piensa en una solución, es por eso que estamos invadidos de memez y de felicidades ajenas, porque jamás pensamos que estamos en medio de un problema como sujetos en este mundo ¿quiénes somos? O ¿a quién nos parecemos?
Paradójicamente, aquellos que logran sus sueños son aquellos que sobresalieron, que no fueron como los demás y que ante todo, ni las circunstancias ni la vida misma obstaculizaron su visión. El futuro es impredecible pero se puede labrar, la miseria se da sin la felicidad, no es ni la pobreza ni la riqueza lo que nos hace humanos es la capacidad que tenemos para diferenciarnos en este gran contraste de intereses, sin olvidar que somos seres pensantes y no industriales y que el único impedimento para un mejor futuro es dejar de soñar, leer y de nuevo levantar una utopía que aunque cambie un mundo, nos haga felices.
Sara González
La distopía paulatina del nuevo mundo
El hombre paulatinamente se emergió en el poderío de un ajeno interés que sólo manipula lo que siente, sin pensar que más allá de aquello superficial, la vida seria más interesante si miramos atrás y recordamos que en algún momento los sentimientos son aquellos que nos convierte en personas únicas, personas que piensan y opinan creando utopías para un progreso social. La película de “Equilibrium” es una distopía puesto que ve el futuro catastrófico, donde el hombre no piensa porque cree que tiene la vida en solución, donde las armas y violencia son la salida fácil que no necesita de mucho esfuerzo para ser acatada y temeraria, frente a los que llaman débiles y herejes de la doctrina totalitarista.
He de relacionar la película del Director Kurt Wimmer con la distopía Fahrenheit 451 del escritor Ray Bradbury, donde las dos señalan que el hombre con el paso del tiempo ha perdido la maravillosa esencia de la pregunta, posición de duda del entorno que lo rodea y de si mismo; impidiendo así que su monotonía se rompa y deje de vivir situaciones que ya no despiertan su gusto a la inquietud de querer saber más, esto que aunque para muchos se vea muy lejano, es la idea, puesto que sin darnos cuenta y por no observarnos a nosotros mismos y aquellas acciones que nos separan de los libros y de las maravillas de la ilustración vamos en degrade, en una edad de retroceso por pensar que ya todo esta resuelto.
Con lo anterior muestro mi gran interés por estas historias distopícas, esas que el mundo por momentos no quiere que vean la luz pues pueden hacer que algunas personas reaccionen e intenten generar un cambio. Pero qué deberíamos hacer con nuestros sentimientos según Wimmer; pues no retenerlos seria una opción, respetarme como ser autónomo que merece ser escuchado y a su vez cuestionado para mejorar, para vencer barreras que impiden que la formación avance y que sólo ha de cohibirse por tabús convencionales que afligen intereses como congéneres de una sociedad.
Por el lado del escritor Bradbury que argumenta fuertemente que sin la lectura hemos de ser seres sin un devenir en la vida más que no sea el que el poderío nos implante, se ve reflejado como análisis que la historia nos permite cambiar el presente para generar provechos en el futuro y qué más hermoso que por medio de analogías recordemos y demos pie a la imaginación para dar forma a esos hechos que nos tienen hoy en día escribiendo estas letras.
La lectura esta en declive según el escritor Fernando Cruz Kronfly, donde las lecturas fáciles tienen mayor acogida en un mundo que ya no se permite un respiro para pensar, donde es mejor el dinero que un segundo de historia, donde ya se nos está sistematizando para perdernos en el poderío de no sentir, de tan sólo trabajar. Pero tengamos en cuenta que los libros siguen hay, que no todo esta resuelto, que aunque en los inicios de la edad moderna nacieron los pensamiento utópicos para salvar el ser y que se fueron olvidando por intereses y pasiones bajas del hombre, tenemos la oportunidad de mirar atrás, de permitir que el aire toque nuestra cara y que sencillamente una metamorfosis este de nuestra mano, para finalmente entender que las utopías dependen de un lápiz y una hoja, una cosa más que no podemos dejar en el tintero de nuestro siglo, permitirnos finalmente soñar, ilustrar, crear, pensar para ser una sociedad libre y con un camino de diferentes pasos, pero de igual asfalto.
Sara González
Bibliografía
· Equilibrium (2002), Director: Kurt Wimmer
· Fahrenheit 451, Escritor: Ray Bradbury
· El libro, la lectura y el declive. Antología LA TIERRA QUE ATARDECE, Escritor:
Fernando Cruz Kronfly.
